Es una historia de la que ningún padre quiere oír hablar, pero que, lamentablemente, todos hemos escuchado alguna vez. Supongamos que "Junior" pide prestado el coche y tiene un accidente. Puede ser que haya chocado simplemente contra un buzón o puede tratarse de algo más serio. En el caso de accidentes que tengan como resultado lesiones, ¿quién es responsable? ¿"Junior", que solo tiene 16 años? ¿Sus padres? ¿El propietario registrado del automóvil?
Generalmente, de acuerdo con la ley de Vehículos y Tránsito de Nueva York, cuando una persona se ve involucrada en accidente de tránsito conduciendo con la autorización del propietario del vehículo, el propietario puede ser responsable por la negligencia del conductor. Esto quiere decir que si los padres le prestan el coche a su hijo, pueden ser responsables de cualquier daño resultante de un accidente.
El objetivo de esta ley es que los propietarios del automóvil tengan un seguro adecuado y al día para que tanto ellos como su compañía de seguros estén en la mejor posición financiera posible para afrontar los daños en propiedad y gastos médicos producto de un accidente.
¿Qué quiere decir autorización?
Pero el problema de la responsabilidad se complica un poco más cuando se trata de definir qué quiere decir exactamente "autorización": La jurisprudencia de Nueva York ha demostrado que un padre puede ser responsable aun cuando no haya dado una autorización explícita al conductor. En Rodak v. Longnecker, un padre permitió a su hijo que condujera su automóvil a la universidad y el hijo dejó conducir a uno de sus amigos. Cuando el amigo se vio involucrado en un accidente, el padre fue considerado indirectamente responsable del accidente, bajo la suposición que la autorización para conducir el vehículo se transmitió del padre al hijo y del hijo al amigo.
Si el padre o el dueño del vehículo puede demostrar que el vehículo fue, de hecho, robado por su hijo, es posible que el propietario no sea considerado como responsable. Un artículo de la ley de Vehículos y Tránsito de Nueva York indica que el propietario de un vehículo robado puede considerarse responsable por lesiones si el robo ocurrió por haber dejado las llaves en el contacto en un lugar público y de fácil acceso. Sin embargo, si el automóvil se encontraba en un lugar privado, como por ejemplo estacionado afuera de una residencia, y el hijo se lo llevó sin permiso, entonces podría considerarse como un robo y se podría eximir al padre y propietario del vehículo de su responsabilidad en caso de accidente.
Tenga en cuenta que darle las llaves de su automóvil a su hijo puede implicar su responsabilidad por lesiones, ya sea que afecten a su hijo o a terceros, en caso de accidente. Asegúrese de que su seguro esté al día, y si tiene alguna pregunta acerca de su responsabilidad potencial o acerca de qué tipo de cobertura debería suscribir, comuníquese con un abogado especializado en lesiones personales en su área.




